"Calma, tormenta... calma. Calma que asusta, guaina. El silencio será estruendo de conciencias si la selva amaina sus vitales ruidos; si el corazón misionero detiene su marcha.
Porque me están talando el alma"
(Bicho do Mato)

miércoles 28 de octubre de 2009

Sueños de mi paisaje

Dicen que la vida es sueño y que los sueños son. Pero cómo odié abrir los ojos esta mañana. Cuánto ansié volver a dormir y soñar el mismo sueño que abruptamente se despertó cerca del río, viéndonos a los dos entremezclados en una multitud que regresaba de un viaje sin sentido, confuso y hermoso al mismo tiempo.
Caminábamos. Eran muchas personas desconocidas y otras cercanas. Hasta parte de mi familia se aparecía por momentos. Todos eran indiferentes. Vos y yo seguíamos en la fila interminable de gente, yendo hacia quién sabe dónde. Íbamos abrazados, como buenos amigos, nada más que eso. Pasamos campos con enormes flores y edificios en ruinas, siempre en hilera. Nadie nos observaba. De repente un arroyo, agua muy helada. Te alcé en mis brazos para que no tuvieras frío y unas mujeres desconocidas –que curiosamente mojaban sus pies en la escarcha de la costa de ese riachuelo de la selva- nos invitaron a reposar en su humilde casa de madera. Yo no las conocía, pero ellas reconocieron mi voz y me pidieron “un dedicado para la radio”. “Hace mucho que no trabajo en la radio”, les respondí. Pero poco les importó mi ensayo de explicación, me pusieron en la mano un papelito con muchos nombres y temas musicales que no leí pero guardé en mi mojado bolsillo del pantalón de monte, única prenda que llevaba puesta, luciendo mi redonda panza al aire.
Vos las mirabas expectante, en silencio (creo que nunca dijiste nada). Estabas radiante, maravillosa (¡qué novedad!) Tu ropa era una vincha ancha de color azul que sujetaba tu cabello hacia atrás y sobre tu frente destellaban unas luces de color oscuro y misterioso, que creo eran tus lentes de sol, enemigos de la belleza de tus ojos, las verdaderas estrellas de tu rostro. No vi tu cuerpo, pero sé que no llevabas nada sobre él. Cualquier vestido hubiese lastimado la tersura divina de tu piel. Me di cuenta entonces de dos cosas. La primera, que estábamos en Paraguay, vaya a saber dónde, tratando de regresar a Misiones junto a otros centenares que ya se habían ido, sin prestar atención a nuestro descanso. La otra revelación fue que yo no veía, estaba ciego y, sin embargo, no tenía miedo, porque estaba a mi lado una buena amiga, solidaria y compañera.
Me dormí –dormir en sueños es peligroso- y cuando reaccioné habían pasado esos minutos sin tiempo implacables, crueles. Me encontré solo esta vez. Desesperado intenté llegar hasta una esquina. Había recuperado la vista –milagro de los sueños- y alcancé a divisar tus cabellos rubios detrás del vidrio trasero de un colectivo que partía. Grité con todas mis fuerzas pero no me escuchaste. El ruido del motor era muy fuerte, ensordecedor, criminal. Alguien me dijo: “es el que sale para el puerto, para la última balsa”. Corrí hasta una ancha avenida, donde demasiada gente y un tráfico incesante de autos y ómnibus aceleraban dejándome atrás, yendo para uno y otro lado, en direcciones ignoradas para mí.
Imprevistamente me encontré celebrando el cumpleaños de un desconocido, en plena calle. Todos le cantaban algo del café, una canción que no recuerdo, una bonita tonada rumbera, pegadiza. Yo estaba tirado a un costado, exhausto, desconsolado y resignado al mismo tiempo. Sorpresivamente, el hombre del cumpleaños me indicó un colectivo que pasaba “cerca de la balsa”, me dijo que me apure y subí sin pensarlo. Todos los pasajeros me miraban con desconfianza. El chofer me cobró “tres pesos” el pasaje y recorrimos un camino –también sin tiempo- hasta que el reflejo de un río invadió mis cansadas pupilas. Era el río Paraná –eso creo al menos- y en su costa pasaban muchas cosas que no recuerdo bien, pero me parece que eran grupos divirtiéndose en el agua, botes, lanchas, gurises chapoteando alegremente. Me gustó ver ese río y a los niños.
Llegamos a un muelle y allí estaban otra vez los peregrinos que acompañaban la enorme caravana del principio. Lejos, arriba, hacían fila para abordar una enorme balsa, a punto de partir. Bajé del colectivo raudamente e intenté subir al muelle por varios lugares sin conseguirlo –(estaba lloviendo o era muy alto, no sé). Los chicos que jugaban en la ribera se acercaron, se apiadaron de mi apariencia de mendigo, mojado, semidesnudo. Me mostraron una escalera, que desaparecía a medida que la escalaba apresurado. Pude llegar al muelle y colocarme en la fila. Ahora todos tenían su mirada fija en la embarcación gigante que hacía sonar su impaciente sirena.
De pronto alguien me abrazó, no pude ver quién era pero supe enseguida que eras vos. Un aroma fascinante de flores se hizo dueño del paisaje. Otra vez estaba ciego y no le tenía a nada. Caminamos...
... Desperté. Esta vez era el paisaje de mi vida... Ya no un sueño.

domingo 25 de octubre de 2009

BATALLA EN LAS ALTURAS

Hoy. En algún lugar de la selva misionera...


El pindó es la sede natural de los nidos del boyero cacique, un ave muy vistosa de la selva misionera. “Japu-í”, o pequeño mentiroso, le llaman los también naturales mbya guaraní que observan interesados la batalla que se ha desatado en las alturas de la sagrada palmera que sostiene los cielos y la tierra. Es que un voraz predador se debate en cruentos picotazos con las alborotadas madres y padres pájaro, buscando devorarse los huevos, o los pequeños mentirositos que habitan los hogares colgantes.
La estrategia bélica del boyero protegiendo a sus pichones es asombrosa. Es una pelea por la vida. Y mientras decenas de valientes azuzan al enorme tukâ guasú provocándolo de frente con rápidos vuelos y sonoros trinos acampanados, otros muchos atacan, más veloces aún, por la retaguardia, lastimando la cola del devorador sin darle tiempo a voltear su pesado cuerpo.
No le será sencillo al emblemático tucán, inocentón en apariencia, alcanzar a sus pequeñas víctimas, huevos o pichones bien acobachados en el fondo de los nidos.
Sin embargo, será una vez más la naturaleza la que dirima la contienda.
Texto y foto: bicho do mato (2008)

sábado 17 de octubre de 2009

DURA CONDENA DE ANMISTÍA INTERNACIONAL AL CONGRESO PARAGUAYO




Burdas excusas mientras se sigue ignorando el derecho de los Yakye Axa. ¡¡¿Hasta cuándo?!!


El fallo de la CIDH de 2005 ordenó a las autoridades devolver las tierras a los Yakye Axa.

La organización de defensa de los derechos humanos Amnistía Internacional (AI) criticó fuertemente al Congreso de Paraguay este viernes (16 de octubre), luego de que el Senado rechazara un proyecto de ley que proponía restituir tierras ancestrales a una comunidad indígena.

La Cámara Alta rechazó por amplia mayoría el pedido del gobierno de Fernando Lugo de expropiar una estancia de 17.000 hectáreas, situada en la región del Chaco, para entregar esos terrenos al pueblo Enxet de la comunidad Yakye Axa.

El reclamo de los indígenas está respaldado por un fallo de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que en 2005 ordenó a las autoridades paraguayas devolver esas tierras a los Yakye Axa, en un plazo de tres años.
"El Congreso Paraguayo ha enviado un mensaje muy claro: no les importa la vida de los pueblos indígenas", señaló en un duro comunicado la representante de AI en Asunción, Louise Finer.
"Pareciera que una vez más, poderosos intereses se han puesto en el camino de la protección de los derechos de los sectores más marginales de la sociedad paraguaya", sostuvo FIner.
Por su parte, los senadores fundamentaron su decisión en el hecho de que la estancia que debía ser expropiada -Loma Verde- está siendo debidamente explotada, por lo que propusieron que se busque tierras alternativas para asentar a la comunidad Yakye Axa.

"Una excusa"

La presidenta de la comisión de Derechos Humanos del Senado, Ana María Mendoza de Acha, del partido de centro-derecha Patria Querida, fue quien encabezó el rechazo a la expropiación. Según esta legisladora, la resolución de la CIDH permite al Estado paraguayo entregar otras tierras a los Kakye Axa si está imposibilitado de dar cumplimiento a la disposición original.
Sin embargo, el presidente de la ONG Tierraviva, Rodrigo Villagra, que representa a algunos de los indígenas, dijo a BBC Mundo que el hecho de que la estancia Loma Verde esté siendo debidamente explotada no debería usarse como "una excusa" para no devolver la tierra a sus dueños originales.
"El derecho superior es el derecho ancestral", señaló Villagra, agregando que la decisión del Congreso había creado "un absurdo legal", al desoír el mandato de una corte internacional.
El activista no descartó la posibilidad de presentar un recurso de inconstitucionalidad ante la Justicia, y adelantó que se analizarán otras medidas -que podrían incluir protestas- en respuesta a la decisión del Parlamento.



No se alejan de su Madre Tierra pero viven en la calle


Los cerca de 300 integrantes de la comunidad Yakye Axa viven hace una década en situación precaria al costado de una autopista, a unos 300 kilómetros de la capital, Asunción, con acceso limitado al agua y los servicios higiénicos y de salud. La tierra en la que vivían fue ocupada por empresas forestales en los años 80, y después pasó a manos de terratenientes privados, hace diez años.
La familia que la ocupa en la actualidad la usa para criar ganado.

La controversia en torno a la expropiación de tierras ancestrales en Paraguay se ha intensificado en los últimos años.
Los más de 100.000 indígenas del país reclaman cerca de 2 millones de hectáreas de tierra, y hasta el momento han recibido menos de 400.000 hectáreas del Estado.
Según el analista político paraguayo Eduardo Arce Schaerer, el tema de las expropiaciones ha generado mucho rechazo dentro del Congreso, donde muchos de los legisladores tienen fuertes intereses ganaderos o sojeros.
El experto dijo a BBC Mundo que también existe un fuerte cabildeo por parte de los hacendados, para evitar las expropiaciones.


FUENTE: Veronica Smink. BBC Mundo, Cono Sur (Gracias Andrea Machaín)

viernes 9 de octubre de 2009

DÍA DE LA RESISTENCIA DE LOS PUEBLOS ORIGINARIOS

Acto en la Escuelita de la Selva.

Mientras existía la selva inmensa y sin horizontes, en sus profundidades los guarani siempre tuvieron la oportunidad de comenzar de nuevo. Era cuestión de migrar y procurar la miel, la caza y la pesca en el hogar común que los guías espirituales sabiamente les indicaban.
Ya no es posible la ancestral migración. Las mieles del monte se acabaron para los mbya y una “selva”, desalmada y hostil, les presenta una batalla que ya no pueden pelear con flechas y piedras.




Yyryapu Resiste

La Comunidad Educativa Intercultural de la Escuelita de la Selva invita a la sociedad Argentina a conmemorar el 11 de Octubre de cada año como el día último de Libertad de los pueblos originarios de América. Y el 12 de Octubre, como Día de la Resistencia.

Porque “el 12 de octubre de 1492 comenzó el saqueo de las riquezas primitivas. Junto a la vida de millones de hermanos, se llevaron los metales y piedras preciosas. La crueldad y la codicia se ensañaron también con nuestras tierras y selvas, avanzando sin detenerse, hasta ahora, sobre los últimos tesoros –ya no materiales- que guarda nuestro espíritu interminable.
Pero aún estamos vivos. Nuestra cultura resiste a pesar de todo. A pesar de la muerte de nuestros suelos, ríos y montes.
Sentimos la necesidad de alertar al mundo blanco sobre la destrucción de la naturaleza, que los matará a ellos y también a nuestros hijos. Pedimos la tierra para los pueblos originarios. Y el respeto a sus costumbres.
... Y antes que sea tarde, decimos que estamos dispuestos a ayudar a los blancos a construir un mundo que nos incluya a todos, para que para todos sea un tiempo y una vida nueva”.

Acto el 12 de octubre a las 10:00 en la Escuelita de la Selva (Ubicación de la Escuelita: Comunidad Yyryapu, ruta nacional 12, Km. 4 entrando hacia el Norte, sentido río Iguazú)

ÑANDE REKO

ÑANDE REKO
Nuestra manera de ser y de vivir.

Información ambiental y prevención a favor de la vida y el bienestar de nuestro pueblo

Información ambiental y prevención a favor de la vida y el bienestar de nuestro pueblo
hacé click!!!

FRIENDS OF YYRYAPU

FRIENDS OF YYRYAPU
MATE, Uniendo los extremos de América en un abrazo de amistad

HISTORIAS DE LA COLONIA

HISTORIAS DE LA COLONIA
FUNDADORES EN TIERRA COLORADA, adoptado para su publicación por la Editorial Universitaria de la Universidad Nacional de Misiones en su colección “Libros de la Memoria”, relata los orígenes y explica la estrategia colonizadora aplicada por Carlos Culmey en los años que duró su administración en la Colonia Puerto Rico. Fundadores acompaña el desarrollo de la comunidad en sus primeros decenios. Ese mismo perfil podría aplicarse a muchas otras campañas de la colonización privada del Alto Paraná misionero. Una recopilación de documentos y reveladores testimonios que, a lo largo de 256 páginas, abarca además la organización social y económica, la idiosincrasia del colono, sus hábitos y sus costumbres. El prólogo de la obra es de Miguel Ángel Alterach, mientras que Daniel Stefani tiene a su cargo la presentación del autor.

SIETE GENERACIONES

SIETE GENERACIONES
“Los hermanos de las primeras naciones en Canadá piensan el futuro a siete generaciones. Los hombres blancos un día van a aprender a pensar así”. Nuestro acompañamiento a la Escuelita Clemencia del Modelo MATE “es más que solidaridad; es un pedido para que sus jóvenes asistan al mundo blanco sobre cómo cuidar la Naturaleza. Con inteligencia y educación se puede cambiar” (Mensaje de Jos Nolle, director de Desarrollo Internacional de Niágara College y directivo de Friends of Yyryapu a los líderes de la Comunidad durante su visita a territorio indígena de Puerto Iguazú el 1/12/2009)

Blog Archive

UN MODESTO DESESPERADO

UN MODESTO DESESPERADO
Ya no sabía qué hacer con toda esa fama acumulada, de la buena y de la mala. En la despensa no cabía y el depósito que con mucho esfuerzo económico construimos especialmente estaba abarrotado de glorias. Por supuesto que no era comestible la fama. De mala gana, la familia la probó, la masticó despaciosamente, pero ni siquiera logró tragarla. Incluso descubrí a mis hijos mezclando porciones de mi fama con los manjares preferidos del perro y lo único que lograron fue que el muy delicado la regara por todo el jardín sin la mínima digestión (y después me vienen con el cuento de que este pedazo de desagradecido es “el mejor amigo” del hombre; de qué hombre me pegunto). Ahora tampoco supe qué hacer con tanta fama sembrada. Uno en cuarenta millones, solo, cultivando fama.

SABERES COMPARTIDOS II

SABERES COMPARTIDOS II
Junto a especialistas en pedagogía intercultural, Francisco Javier Franco es cofundador del Modelo Argentino para Turismo y Empleo, MATE. Desde el año 2005 viene desempeñándose como coordinador Mbya de la Escuelita Clemencia González, en las Selvas de Yyryapu. Su vocación es enseñar y aprender. Es hijo del recordado Abuelito Nemesio Franco (que ya continuó su viaje) y de la Abuelita Clemencia Jachuka Yvapoty, guía espiritual de Yyryapu y del Centro Intercultural Bilingüe. Francisco es maestro tradicional de la Escuelita de la Selva. Acompaña como consejero a los jóvenes alumnos y cuida que se respeten las tradiciones y costumbres de la comunidad en todos los espacios que comparten blancos e indígenas. Además, es el gran facilitador de los módulos culturales que se brindan a los jóvenes y las jóvenes guaraníes.

"Año Nuevo Mbya"

"Año Nuevo Mbya"
Un ejemplo de integración y convivencia. La Sra. Graciela Moreira, presidenta de la Comisión de Mujeres de la Comunidad Fortín Mbororé, bailando alegremente con el Mayor Gabriel De Senzi, del Ejército Argentino. Fue en la celebración del ara pyau, “año nuevo” indígena, en septiembre pasado.

Acerca del Bicho do Mato

Es un animal silvestre periodístico que habita las selvas misioneras.
Aunque sus hábitos son diurnos, pocas veces se lo avista en los lugares comunes y es más frecuente observarlo en comunidades indígenas o parajes rurales buscando los materiales para sus escritos comprometidos con la defensa del medioambiente, la vida campesina y la cultura.

:: ver más sobre el Bicho do Mato

SABERES COMPARTIDOS

SABERES COMPARTIDOS
En las selvas de Yyryapu, Ricardo Fernández es uno de los dos maestros tradicionales Mbya que, junto a su colega Francisco Javier Franco, integran el plantel de la Escuelita Clemencia y del ITEC Iguazú. Los maestros indígenas fueron reconocidos por el Estado provincial misionero en octubre de 2008. Franco y Fernández comparten el espacio educativo con Viviana Bacigalupo, docente especializada en alfabetización intercultural.

UN EJEMPLO DE SOLIDARIDAD

UN EJEMPLO DE SOLIDARIDAD
De izquierda a derecha: Feliciano Chamorro, Aníbal Rojas, Francisco Javier Franco, bicho, Bernardo Hübner y Emiliano Salvador. Bernardo, un ejemplo de empresario solidario y responsable, acompaña a la Escuelita Clemencia González de Yyryapu proveyendo a niños y´jóvenes de los lentes que precisan para mejorar su calidad de visión. ¡Gestos que animan a seguir!

PARA MÍ

Esto es una cadena, pero no esclaviza. Enviale a SIETE de tus amigos (y amigas) la invitación para visitar esta selva virtual. No sé si vas a recibir una bendición, pero al menos PARA MÍ pasarás a ser una persona fenomenal.

DE CRISTOS Y PILATOS

DE CRISTOS Y PILATOS
“Cristo, en su Evangelio, tiene una pedagogía especial parta conducir a la felicidad y a la paz. Esa pedagogía es pasar por la cruz para llegar a la resurrección. Pasar por la muerte para llegar a la vida. Lo que aparece como fracaso para los hombres, es triunfo para los ojos de Dios”. (Enrique Angelelli, Obispo argentino asesinado por la represión de Estado en 1976)

MARAVILLAS NATURALES

MARAVILLAS NATURALES
VISITÁ LAS CATARATAS Y AL PUEBLO MBYA GUARANI

"Y EN ESE ENTONCES, ÑANDE RUPE ESTABA DE TIERRA HASTA LOS TOPES"

"Y EN ESE ENTONCES, ÑANDE RUPE ESTABA DE TIERRA HASTA LOS TOPES"
“... Así es cómo este sistema nos proporciona pesadumbre. Aunque no es nuestra, la tierra nos produce disconveniencias. Los cristianos (los extranjeros) nos han despojado completamente de nuestras tierras. Por ser así, es que ahora estamos reclamando, aunque sea un poquito, nuestra tierra; reclamamos la tenencia de nuestros bosques a través de los papeles... Yo, angá, pobrecito de mí, no sé hablar en Castellano. Por intermedio de quien conoce ese idioma, ahora voy a contar, en el verdadero idioma de los mbyá, en el verdadero idioma nuestro, los mbyá./ Bien... Es así, este lugar llamado Soberbio. Este sitio es nuestro lugar de residencia desde remotos tiempos; desde nuestros abuelos, desde nuestras abuelas. Aún antes de que nosotros hubiésemos nacido, antes de que nosotros tuviésemos conocimiento alguno (de estas tierras), nuestros abuelos y nuestras abuelas ya habitaban en ellas, y hasta ahora se prolongan en ellas. Y en ese entonces, Ñande Rúpe –Nuestro Padre- estaba de tierra hasta los topes y nosotros podíamos vivir en ellas... Nos íbamos de un lugar a otro; nos mudábamos más allá nuevamente, a otro lugar; cuando mermaba la caza, cuando faltaba la miel./ Hubo un tiempo en que esto fue así... Nosotros..., ahora ya no podemos trasladarnos a otros bosques, por causa de las distancias, irnos a través de los bosques./ Y a causa de todas estas cosas, nosotros ahora nos encontramos en esta situación. Vivimos en el lugar de siempre, ahora. Y con esta razón es que estamos reclamando acerca de este asunto, de nuestra tierra. De ser posible aquí, en este pequeño lugar, nosotros queremos quedarnos./ Por esas cosas estamos reclamando, nosotros. Es que, sin remedio, nos acostumbramos, nosotros los mbyá escogidos (y bienamados, porãngue i) a los bosques interminables, después de haber vivido en ellos, hasta ahora./ Solamente en los bosques llevamos una existencia apacible; nos acostumbramos a vivir en los bosques. Y nuestros hijos también así viven más apaciblemente, y las enfermedades no nos llegan casi nunca. Si están los bosques, si los vientos sagrados soplan por aquí, siempre vivimos en forma excelente./ Bien... Y en estos lugares nosotros hicimos así nuestra colonia. Desde el año 1971, están aquí los que entraron hacia estas direcciones de El Soberbio./ Y por esas cosas, así es como ahora estamos en una propiedad (ajena); ya de antes eran propiedades (ajenas) estas (tierras) que ahora ocupamos. A raíz de todo esto, es que yo ahora estoy reclamando los bosques./ Aunque no es del todo razonable que ahora yo esté pidiendo por los bosques, porque sería hacerlo después de que la tierra fuera nuestra, ciertamente, como en el día de hoy ya no lo es más./ Por todas estas cosas, es que ahora no queda más que solicitar la tierra, para poder, como antes, como siempre, cultivar en ella; para criar a nuestros hijos./ ¿Sabés por qué nosotros pedimos por una gran extensión de tierras excelentes? Pues porque ya no tenemos sitios en donde cazar, ni en donde pescar, ni en donde recoger la miel. Hasta los frutos de los bosques faltan todos. Por todo esto. Para que pueda sobrar un poco, para nuestros hijos, para nuestros elegidos nietos./ ¿Qué comíamos en los tiempos antiguos, nosotros? Pues comíamos los frutos del guavirá, del ivaporú, del guaporeití; la roja fruta del pindó. De esas clases de frutas solíamos comer, con todos nuestros nietos. Y queremos que ahora nuestros nietos sigan sabiendo qué es lo que comíamos./ Y por eso ahora nosotros la queremos. No es que estemos interesados en la madera que podamos vender; no es para tener extensiones cultivadas como las tienen los blancos, y hacernos ricos con lo producido..., ¡ser más gordos!,... Pero pensamos que tenemos que pedirla (la tierra)./ Y Hasta aquí nomás yo haré escuchar mi palabra, mis compatriotas..., para vuestro conocimiento, para vuestra reflexión./// (Testimonio del Cacique Mbyá Guaraní Juvenil Sosa, Tekoa Jeji, Misiones, 24/10/1997)

MISIÓN MEMORIA

MISIÓN MEMORIA
"...Pero si político significa trabajar por el BIEN COMÚN, sin acepción de personas. Defender los derechos humanos, la democracia, las instituciones, la dignidad de las personas, -estar con los pobres y marginados y con nuestros hermanos aborígenes-. Denunciar la corrupción y las injusticias. Entonces sí que voy a ser político; y pienso que todos deberían serlo. Porque los que dicen: Yo no me meto en política (para no ensuciarme las manos, o embarrarme los pies), en realidad que también hacen política, y de la peor. Son cómplices, funcionales a un sistema: El de los que no quieren que nada cambie, para que sigamos siempre con esta corrupción que tenemos ahora. (Que podamos seguir robando, o beneficiándonos de los que roban)..."/ Don Joaquín Piña, Obispo Emérito de Yguazú (Misiones, Argentina, 2006)

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